Situado en la zona de la Marina, se encuentra al Sur de la Bahía de Santander, formando el telón de fondo de este estuario. El cónjunto del parque destaca por su interés geológico y paisajistico. Está integrado por una pequeña sierra costera, alcanzando su cota más elevada los 560 m en el Pico Llén, desde el que se divisa una gran parte del litoral regional.

Hasta la edad Media en la vertiente norte existía una vegetatión de especies frondosas y robledales de Q. robar y en su vertiente sur encinares cantábricos (Quercus ilex). La vertiente imbría se encuentra hoy ocupada por praderías, algunos cultivos y, sobre todo, por plantaciones de eucalipto (Eucaliptus globulus), que existían antes de la declaración del Parque. Así mismo destacan por su interés geológico y paisajistico los afloramientos calizos. Los yacimientos de nódulos de óxidos e hidróxidos de hierro existentes entre las arcillas de superficie han sido explotados desde la época romana. La explotación de las arcillas ha descubierto una bonita cartografía de torres y agujas producida por la disolución kárstica del conjunto de las calizas. Este karst fue catalogado como punto de interés geológico por el Instituto Geológico Minero en el año 1983.
Las importantes transformaciones acaecidas -antiguas deforestaciones, explotaciones mineras, plantaciones de eucalipto- han reducido el interés de la vegetación y de la fauna, debiendo de destacar el: importante encinar con su cortejo de laureles (Laurus nobilis), madroños (Arbutus unedo), etc. Dentro de la fauna destacan el miIano negro como nidificante, el alimoche, el halcón peregrino y el cuervo. En las pequeñas masas de aguas encontramos entre otras aves acuáticas a la garza real (Ardea cinerea), polla de agua (Gallinula chloropus) y el zampullín chico (Tachibaptus ruficollis).

DATOS
Superficie
2.588 hectáreas
Fecha de creación 1989
Administración Gestora Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio
Términos municipales afectados Liérganes, Medio Cudeyo, Penagos y Villaescusa

Textos: Santiago González Pérez. Revista Floresta

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